“CURACIÓN” vs “CONTROL”

“CURACIÓN” vs “CONTROL”

Hay ciertos trastornos, como la eyaculación precoz, que si bien son problemas extremadamente comunes, la gran mayoría no  trata por vergüenza o creencia de que no existe un tratamiento eficaz.

Una de las causas de la EP son los llamados factores determinantes, propios del organismo, como alguna dificultad en las vías neurológicas que intervienen en el reflejo eyaculatorio. 

Pero también existen  factores predisponentes, externos al organismo, como  la escasa frecuencia de relaciones sexuales o los cambios de pareja.

Lo cierto es que, sea cual fuera el origen, lo cual es fundamental determinar a la hora de encarar el tratamiento, produce en el paciente un gran agobio por presiones propias o de su pareja que lo conducen a empeorar su situación.

¿Existe una “cura”? La eyaculación, por tratarse de un reflejo, no puede ser eliminada del cuerpo.  El objetivo del tratamiento es, concretamente, retardar su aparición.

Por eso, en las consultas, no hablo de “curación” sino de “control eyaculatorio”.

Es imprescindible lograr un control pleno para que el cerebro se adapte a los nuevos cambios, a la vez que la seguridad emocional marcará un “antes y después” en la vida de los pacientes.

“¡DR, ME CAMBIÓ LA VIDA!”, es la frase que me dicen de manera espontánea muchos de ellos.